jueves, 27 de diciembre de 2007

mañana eterna y breve

No ha de alcanzarte el mal, ni la plaga se acercará a tu tienda; que Él dará orden sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos. Salmo 91, 10-11 ...................................................................................... Hace mucho tiempo fue la muchacha más linda de Venado Tuerto. No le duele recordarlo. Lo hace cada vez que abre los ojos a esa luz mezquina de la única ventana, que es muy chica y, para colmo, coronada con plantas raquíticas. Se levanta, toma un té, sacude como almohadones los pedazos de sueños que el destino se encargó de demolerle. Piensa en los hijos, en los nietos, y decide no morir porque aún hace falta. Más tarde, colorea en su rostro algunos rasgos. Dice siempre que no puede salir a la calle sin nada. Entonces, busca la correa para ir al parque con su perra. Como todas las mañanas. ............................................................................................................... Rosa A. Díntrans/ R. Esmoris Lara.

3 comentarios:

MaraiaBlacke dijo...

Hola Rel, este texto expresa en de una magnifica forma, una de esas tristes verdades que a menudo se nos presentan: todos somos necesarios para alguien/algo...verdad que no es exclusiva de la vejez.

Te dejo un abrazo.

Roberto Esmoris Lara dijo...

Especialmente en las grandes ciudades donde todo es práctico y está dividido por segmentos. Cuando pasan los años sus habitantes desean ser útiles, necesarios, ser tomados en cuenta. De ahí el amor exagerado hacia las "mascotas", que no piden otra cosa que amor y algún paseo por el parque.
Un beso Maraia

T S dijo...

hola, yo aqui nuevamente...solo pase para enviarte un gran saludo!!! y espero que te inspires y escribas algo para tu ahijada...humm,fuiste mi inspiracion, y te invito que a vayas un rato a mis confidencias,a disfrutar de mis 200 poemas, por fin he logrado, y como eres quien eres... mi madrina, quiero que seas la primera a visitarme...
un beso
t.s